Una aproximación práctica a la Alimentación Consciente. (II)

¿Cómo puede ayudar la alimentación consciente?

Muchas personas que luchan con la comida reaccionan inconscientemente ante sus disparadores no reconocidos o examinados, pensamientos y sentimientos. En otras palabras re-accionan, repitiendo acciones pasadas una y otra vez, sintiéndose incapaces de cambiar. Mindfulness aumenta la consciencia ante esos patrones y crea espacios entre disparadores y acciones que permiten elegir la respuesta óptima. De este modo, la alimentación consciente empodera al individuo para romper viejas y habituales reacciones en cadena y descubrir opciones que funcionen mejor.
Más aún, las conductas alimentarias problemáticas pueden ser un síntoma de necesidades sin cubrir en otras áreas de la vida.
La Alimentación Consciente aumenta la consciencia sin juicio de esos patrones. Esto crea un espacio entre los disparadores y las respuestas, permitiendo más elecciones intencionales y más posibilidades de cubrir nuestras verdaderas necesidades.

Quizá la forma más efectiva de comprender cómo ayuda la Alimentación Consciente sea familiarizarse con el Ciclo de la Alimentación Consciente, un poderoso modelo de toma de decisiones desarrollado por la creadora del programa Am I Hungry?, la Dra. Michelle May.

El Ciclo de la Alimentación Consciente

El Ciclo de la Alimentación Consciente se utiliza en todos nuestros programas de alimentación consciente para ayudar a los participantes a darse cuenta y hacerse cargo de los cientos de decisiones que toman en relación a la alimentación de forma diaria. Proporciona la estructura necesaria para aprender conceptos sobre la Alimentación Consciente que de otro modo podrían resultar vagos o abstractos, y a aplicarlos a todos los aspectos de la alimentación y, eventualmente, del autocuidado.

Los seis puntos de decisión en el Ciclo de la Alimentación Consciente, son los siguientes:

 ¿Porqué? ¿Porqué como?

 ¿Cuando? ¿Cuándo quiero comer?mindful eating cycle

 ¿Qué? ¿Qué como?

 ¿Cómo? ¿Cómo como?

 ¿Cuanto? ¿Cuánto como?

 ¿Dónde? ¿Dónde invierto mi energía?

¿Porqué como?

Las razones subyacentes por las que una persona está comiendo dirigirán cada decisión posterior. Sin embargo, mucha gente carece de la consciencia y comprensión sobre las razones por las que comen de la manera en que lo hacen. Por ejemplo, si alguien come fundamentalmente por nutrición y energía, estará interesado en equilibrio energético y nutrición. Si comen en respuesta a un impulso ambiental o emocional, tales como estrés, aburrimiento, o necesidad de una recompense, tienen más posibilidades de elegir comidas que resultan más cómodas, cargadas de energía o más sabrosas. Cuando comer no atiende adecuadamente la necesidad subyacente, se puede comer en exceso y aun así sentirse insatisfecho.images (12)

Las aproximaciones convencionales al bienestar físico enseñan QUÉ y CUANTO “debería” comer la gente, sin atender a PORQUÉ lo hacen en primer lugar. En consecuencia, no aprenden a reconocer y gestionar adecuadamente sus disparadores, o a cubrir adecuadamente sus necesidades bio-psico-sociales. Explorando éste primer punto de decisión, los participantes en el programa Am I Hungry? Aprenden a reconocer y atender adecuadamente los disparadores que les llevan a comer cuando no tienen hambre y cuando continúan comiendo tras pasar el punto de saciedad.

¿Cuándo como?

Muchos enfoques tradicionales de la alimentación imponen reglas sobre cuando comer, por ejemplo hacerlo siguiendo un horario determinado. Estas reglas les desconectan de sus necesidades naturales de energía y les animan a ignorar o no confiar en sus señales internas de hambre y saciedad.eating-clock
El hambre fisiológica es un método fiable para regular la ingesta dietética. Hacer una pausa para preguntarte ¿Tengo hambre? Cada vez que sienten ganas de comer, permite a los participantes en el programa restablecer sus necesidades energéticas como principal indicador para empezar a comer.

Esta simple pero poderosa pregunta, y el proceso de descubrimiento que sigue, ayuda a diferenciar el hambre de los disparadores emocionales y ambientales. Una vez que son capaces de identificar adecuadamente el hambre, los participantes afinan su consciencia y miden cuanta hambre tienen.

A través de la observación y la experiencia, descubren que esperar a tener suficiente hambre para comer aumenta la satisfacción, mientras que esperar demasiado puede conducir a excederse. Cuando reconocen que su deseo de comer no es debido al hambre, los participantes identifican oportunidades para cubrir sus necesidades de maneras más efectivas que comiendo.

¿Qué como?

La aproximación tradicional a la elección de comida con frecuencia es de naturaleza restrictiva, requiriendo el mantenimiento indefinido de una gran fuerza de voluntad para cumplir las reglas. Diversas investigaciones han demostrado que aquellos que siguen dietas muestran una mayor preocupación por la comida, los sentimientos de privación y culpa y resignación cuando “rompen las reglas”. Esos sentimientos de fracaso, reducción de autoestima y disminución de autoeficacia normalmente llevan a un aumento de la sobrealimentación. La Dra. May llama a este patrón” el ciclo comer-arrepentirse-repetir”.  A menudo esto lleva a desórdenes alimentarios y alternar subidas y bajadas de peso, y ambas tienen efectos negativos tanto a nivel físico como psicológico.images (30)
La alimentación consciente reconoce que la alimentación “normal” incluye consumir una variedad de comidas, incluyendo aquellas que se comen por placer. El enfoque “todas las comidas pueden encajar” empodera a las personas a hacer elecciones sobre qué van a comer, basadas en los principios de variedad, equilibrio y moderación, en lugar de en estrictas reglas externas de difícil cumplimiento. Cuando la privación ya no es un factor, el impulse para comer más de la cuenta se reduce, incluso cuando se trata de nuestras comidas favoritas.

Los participantes en el programa normalmente gravitan hacia una alimentación equilibrada cuando cuentan con el apoyo de formación y experiencia personal sobre los efectos que tienen sobre nuestro cuerpo las diferentes comidas en su cuerpo, estado de ánimo y nivel de energía.

¿Cómo como?

Mucha gente come rápido mientras se distrae con otras actividades como ver la televisión, conducir o trabajar. Esto prepara el escenario para comer más de la cuenta, ya que las sensaciones de saciedad y satisfacción se pierden cuando comemos demasiado rápido. Los participantes en el programa “Am I Hungry?” aprenden a prestar atención con propósito a la actividad de comer, lo que se practica durante el programa como alimentación consciente experiencial.Comer por ansiedad
Al explorar la relación entre muchas decisiones que se toman acerca de la comida, los participantes aprenden estrategias para volverse más conscientes tanto antes como después de comer. Al experimentar los beneficios de comer conscientemente, a menudo transfieren esos conceptos a otras áreas de sus vidas, incluyendo trabajo, relaciones y autocuidado.

¿Cuanto como?

images (2)La mayor parte de las intervenciones tradicionales se enfocan mucho en cuanto se “permite” comer a los participantes, utilizando métodos de control externos, basados en el control, para determinar las cantidades, tales como contar calorías, puntos, o pesar la comida. Esas conductas demasiado tiempo, energía y fuerza de voluntad. Transforman la alimentación en una experiencia mecánica que se vive como algo desconectado de las propias señales internas y pueden promover pensamientos, sentimientos y conductas problemáticos en lugar de reducirlos.
A través del entrenamiento en Mindfulness, los participantes en los programas “Am I Hungry?” aprenden a determinar la cantidad adecuada de comida prestando atención a sus indicadores de saciedad, así como clarificando sus objetivos, su estado deseado.
Establecen la intención de sentirse mejor al terminar de comer que antes de empezar. Implementan diversas técnicas que les permiten optimizar su capacidad para comer una cantidad “adecuada”, basada en la sabiduría de su cuerpo. Descubren que la cantidad de comida que ingieren se alinea con sus necesidades corporales, se sienten mejor, más satisfechos, y capaces de alcanzar sus objetivos de salud y calidad de vida a largo plazo.

¿Donde invierto mi energía?

Una relación consciente con la comida se ve reforzada al invertir la energía obtenida a través de la alimentación en cubrir nuestras necesidades físicas, emocionales, intelectuales y espirituales, entre otras. Durante el Programa Am I Hungry?, los participantes exploran esta conexión entre la vida consciente y la salud óptima, identificando áreas de autocuidado que precisan atención, y desarrollando estrategias personales para cubrir sus necesidades. Al centrarse en esos otros aspectos de la salud óptima, los impulsos para comer demasiado se reducen y aumenta el bienestar.
Una relación consciente con la comida se ve reforzada al invertir energía en el autocuidado, cubriendo nuestras necesidades físicas, emocionales, intelectuales y espirituales, contribuyendo a una salud óptima.
VIDA CONSCIENTEComo parte de su estrategia de autocuidado, muchos participantes reconocen el deseo de incorporar una actividad física regular en sus vidas. Las dietas crónicas, así como los constantes mensajes sobre el equilibrio calórico han llevado a mucha gente a equiparar el ejercicio físico con un castigo por comer, o el precio por ganarse el derecho a comer. Adicionalmente, muchos otros factores como la falta de tiempo, pocas energías o incomodidad contribuyen a evitar la actividad física. La práctica del Mindfulness ayuda a cambiar la perspectiva de los participantes en el programa acerca del ejercicio de “tener que” a “ponerse a”, tras darse cuenta de que la actividad les hace sentir mejor. Es también una ocasión para apreciar el movimiento consciente el cual proporciona satisfacción a la actividad, en lugar de la culpabilidad y la presión que sigue a los regímenes que no se alinean con sus preferencias o estilo de vida. Este proceso incluye una aproximación personalizada de pequeños pasos, con el objetivo de redescubrir el entusiasmo y la vitalidad en el movimiento.

 

 



1 thought on “Una aproximación práctica a la Alimentación Consciente. (II)”

  • Desde q nacemos sentimos necesidad de comer y a medida q vamos creciendo solo satisfacemos nuestra necesidad.
    Pero no somos educados desde pequeños en q alimentos son los mas adecuados para nuestro organismo que podamos llevar una alimentación balanceada y que no cause estragos a nuestro organismo a largo plazo.