Tus barreras personales con la comida

Tus barreras personales con la comida

 

Considera tus barreras personales como la valla que rodea el lugar en que te encuentras. Tus límites, ¿son rígidos e imposibles de atravesar, o abiertas, permitiendo que cualquier cosa o persona entre libremente?

Tus límites emergen de tus creencias acerca de qué mereces y qué no mereces, qué quieres y necesitas, qué te gusta y qué no. Tu percepción de la importancia de tus derechos personales, especialmente tu derecha cuidar de ti mismo, determinan el tipo de barreras que crearás a tu alrededor.

Tus fronteras tienen un importante efecto en tus relaciones con los demás, ya que ellos determinan cuando paras tú y cuando comienzan ellos. También afectan al modo en que cuidas de ti mismo al determinar qué aceptarás de las formas de relacionarse contigo que tendrán los demás. Cuando te valoras, confías en ti mismo y te escuchas, eres capaz de mantener fronteras saludables con los demás – y abandorar las relaciones que no son sanas para ti.

Veamos con más detalle tus barreras y el efecto que tienen en tu peso y tu forma de comer.

Barreras permeables

barrera flexible

Si no confías en ti para determinar que es lo mejor para ti mismo, tus barreras serán muy permeables. Determinas tu valor basándote en lo que piensan sobre ti otras personas (o parecen pensar). Miras alrededor para determinar qué esperan de ti los demás, e intentas complacerles para evitar el riesgo de desaprobación, rechazo o abandono. Tienes dificultades manteniéndote firme en tus convicciones en presencia de otros con los que no estás de acuerdo. Es posible que des demasiada información a personas que no se han hecho merecedoras de ella. En términos de alimentación, las barreras permeables pueden tener este aspecto:

• Evitas determinados eventos o personas por causa de tus sentimientos acerca de tu talla y el miedo a que los otros te juzguen negativamente.
• En público, comes lo que crees que otra gente espera que comas, o permites a otra gente dedicir “qué tienes permiso para comer”, porque no respetas tu propio derecho a comer lo que quieras. Después, cuando estás a solas, te excedes comiendo en secreto todo lo que quieres.
• Comes cuando no tienes hambre, o tomas comida que realmente no quieres, para complacer a otras personas o evitar conflictos.
• Comes para acallar tus sentimientos, pensamientos u opiniones.
• Comes para fastidiar a otras personas que tratan de controlar lo que comes.
• Pruebas cualquier dieta que prometa resolver tus problemas.

Barreras rígidas

muralla china

La rígidas barreras del estilo de la Gran Muralla China son demasiado gruesas, así que tienes dificultades para dejar que entre información y gente dentro-y fuera. Cuando tus barreras son rígidas, puedes encontrarte anclado firmemente a tu posición y esperar que los demás se acomoden a ti. Puedes tener dificultades asumiendo responsabilidades, críticas o comentarios.Puedes mostrar blanco o negro, y pensamiento negativo en lugar de positivo. Te resulta difícil considerar opciones diferentes a lo que ya crees. Puedes ser sobreprotector con tus con tus barreras, y tener dificultades para mostrar vulnerabilidad.

Ejemplos:

• Luchas con eventos especiales, vacaciones y otras situaciones porque tienes dificultades adaptándote cuando no tienes el control directo.
• Estás convencido de que deberías seguir estrictas reglas de dieta para gestionar tu modo de comer, a pesar de que esto no te ha servido de nada en el pasado.
• Utilizas la culpa o la manipulación para controlar la comida o el ejercicio físico de otras personas.
• Estás atrapado en tus Ciclos de Comer Demasiado y Fases Restrictivas, ya que tienes dificultades aceptando que hay otras opciones, o quizá asuntos sin resolver que condicionan tu conducta.
• Experimentas dificultades para pedir ayuda porque no confías en los demás, o no quieres parecer vulnerable.

Echa un vistazo a las barreras flexibles en relación con la alimentación y la comida:

Barreras flexibles

valla madera permeable

La fronteras flexibles son claras pero adaptables cuando la situación lo requiere. Cuando tus barreras son flexibles, tienes un fuerte sentido del yo, por lo que valoras, confías y te escuchas a ti mismo. Tus límites expresan tu verdadero Yo, así que son cómodas y auténticas. Estás dispuesto a tomar en cuenta la posibilidad de una perspectiva diferente o nueva información, pero eres capaz de mantenerte firme en tus creencias, incluso cuando otros discrepan. Estás abierto y eres capaz de adaptarte a diferentes circunstancias, dependiendo de qué es lo más efectivo para ti.

Ejemplos:

• Puedes comer en público sin vergüenza ni culpa.
• Cuando te pasas comiendo, aún te eceptas a ti mismo y aprendes de tus errores.
• Eres capaz de usar nueva información y aprender estrategias nuevas que te permitan gestionar tu alimentación de forma más efectiva.
• Expresas tus pensamientos y sentimientos en lugar de usar la comida para escapar de ellos.
• No postergas vivir tu vida.

Autor: Dra.Michelle May.

Michelle es la creadora del programa de alimentación consciente Am I Hungry? y del bestseller “Eat What you Love, Love What you Eat”.