Siete cosas que dicen los padres y pueden causar desórdenes alimentarios

Siete Cosas que Dicen los Padres y Pueden Causar Desórdenes Alimentarios

Por la Dra. Michelle May

Como padres, muchas veces olvidamos que estamos criando adultos, no niños. Nuestro objetivo es proporcionarles las habilidades y una responsabilidad creciente para gestionar sus vidas sin nuestra vigilancia constante. Una competencia primordial para la vida es la habilidad para navegar en nuestro entorno de sobreabundancia de comida mientras mantenemos una salud optima.

Aquí tenemos siete elementos que padres bienintencionados habitualmente dicen y pueden tener consecuencias no deseadas- y lo que se puede decir en su lugar:

  1. ¡Eres tan buen comedor!

No hay nada que los niños deseen más que complacer a sus padres. Mientras la hora de las comidas debería ser un momento agradable para conectar con tus hijos, comer se debería mantener destinado intrínsecamente para atender sus necesidades de combustible, no para ganarse nuestra aprobación.

Qué puedes decir en su lugar: Sí que debías estar hambriento hoy! O, me encanta pasar tiempo contigo mientas cenamos.

  1. ¡Qué mal comes!

niña comiendoTodos los niños (y adultos) tienen comidas que no les gustan. Algunos niños son muy sensibles a los sabores/o texturas. El hecho de ser muy selectivos al comer puede arraigarse aún más cuando reprendemos, suplicamos, sobornamos o amenazamos.

Qué puedes decir en su lugar: Se que no te gusto la última vez; dime que piensas hoy sobre ello después de probar un bocado. O, ¿Sabes que tus papilas gustativas crecen igual que tú? Me pregunto si ya te gustará la comida de niños mayores!

  1. Deja limpio tu plato. ¡Hay niños muriéndose de hambre en……..! (país del tercer mundo).

Evita enseñar a los niños hábitos alimentarios de escasez en nuestro entorno de sobreabundancia de alimentos.

Qué puedes decir en su lugar: Es importante no desperdiciar comida, así que, por favor, coje solo lo que necesites. O, si estás lleno, podemos guardar el resto para más tarde.

  1. Si no te comes la verdura, no hay postre.

Los niños son listos. Cuando les sobornas por comer algunos alimentos, en seguida se dan cuenta de que esas comidas deben ser asquerosas, y el postre es el premio. También aprenden a resistirse a comer hasta que se les ofrece el premio.

Qué puedes decir en su lugar: Me encantan todos los diferentes tipos de comida – algunos me mantienen sano y fuerte y otros son divertidos. ¿Qué tipos de comida te gustan a tí? O, Disfruta de tu cena. Más tarde tomaremos un postre.

  1. Termínate toda la cena, o no hay postre.

Esta variación del guión de arriba se traduce en “Debes comer más de la cuenta para que te premie dándote aún más comida” A los niños les encanta el dulce de manera natural, así que pueden aprender a ignorar sus señales de saciedad. Como adultos, pedirán cena para ganarse un trozo de tarta- lo que realmente querían en primer lugar.

Qué puedes decir en su lugar: Deja espacio para el postre esta noche!

  1. ¡Qué mal me he portado hoy en la comida! Ahora tengo que pasar una hora más en la bici estática. VIDA CONSCIENTE

Los niños han nacido para moverse. De manera natural les gusta jugar de forma activa, explorar el entorno, y desafiarse a si mismos. Desgraciadamente, los mensajes que reciben de los adultos les enseñan que el ejercicio es un castigo por comer.

Qué puedes decir en su lugar: He comido más de lo que necesitaba y ahora me siento incómodo. Creo que dar un paseo podría hacerme sentir mejor. ¿Quieres venir conmigo? O, ¿Alguien se apunta a un paseo en bici?

  1. ¡Qué mal aspecto tengo, Estoy tan gordo ! (O, ¡no puedo creer que se haya abandonado tanto!)

Los niños aprenden de nosotros incluso cuando creemos que no están escuchando. Afirmaciones como esas enseñan a los niños que está bien criticar y juzgar a los demás por su aspecto físico o su peso. Quizá incluso se preguntan en secreto que es lo que realmente pensamos sobre ellos.

Qué puedes decir en lugar de eso: No soy perfecto, pero hago todo lo posible para hacer elecciones saludables.

Y, cualquier otra cosa que digas, no olvides decir a menudo…. ¡Te quiero tal y como eres!
La Doctora Michelle May, es una seguidora de dietas yo-yo recuperada, y autora del premiado libro Come lo que Amas, Ama lo que Comes. Cómo Romper el Ciclo Comer-Arrepentirse-Repetir.